Mayo 15, 2026

Inteligencia vertical: la nueva era de la movilidad en edificios

Alfredo Morate 1-compressed
  • La digitalización está redefiniendo silenciosamente la forma en que habitamos nuestras ciudades. Desde cómo interactuamos en nuestros hogares hasta la manera en que nos movemos por el espacio urbano, la tecnología ha comenzado a integrar capas de inteligencia que antes resultaban impensables. En este proceso, el sector de la elevación, tradicionalmente asociado a la seguridad y la confiabilidad, no ha quedado al margen. Muy por el contrario: hoy es protagonista de una transformación clave para la vida urbana.

Durante décadas, los ascensores han sido una de las infraestructuras más invisibles de la ciudad, confiamos en ellos a diario, casi sin advertir su presencia. Sin embargo, en el contexto de ciudades cada vez más densas e inteligentes, esa invisibilidad comienza a desvanecerse. La digitalización los está convirtiendo en sistemas conectados.

En Chile, este proceso adquiere especial relevancia. Según el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, Chile cuenta con un parque que supera los 50 mil ascensores, cuya regulación y certificación han sido una prioridad creciente para el Estado en los últimos años. Desde la industria observamos cómo la incorporación de tecnologías digitales está elevando los estándares del sector, no solo en términos de eficiencia, sino también en seguridad y confiabilidad, aspectos esenciales para una infraestructura que impacta directamente en la calidad de vida de millones de personas.

Hoy la tecnología permite algo fundamental: anticiparse. Gracias a sensores instalados en componentes críticos, es posible recopilar información en tiempo real, permitiendo detectar patrones, anticipar fallas y reducir significativamente las paradas inesperadas.

El cambio de paradigma es profundo. La industria ha transitado desde un modelo esencialmente reactivo —en el que se actuaba una vez ocurrido el problema— hacia uno predictivo, que prioriza la continuidad del servicio. Esto presenta gran relevancia en edificios residenciales, hospitales, centros de trabajo o espacios de alta afluencia, donde la disponibilidad de los ascensores no es un lujo, sino una necesidad básica.

En este nuevo escenario, estos dejan de ser simples medios de transporte vertical para convertirse en verdaderas plataformas tecnológicas. Aunque esta revolución ocurre en silencio, detrás de puertas que se abren y cierran miles de veces al día, su impacto es cada vez más visible: mayor eficiencia energética, mejor experiencia para los usuarios y comunidades urbanas más seguras y resilientes.

En la ciudad del futuro, todo estará impulsado por datos. Incluso los trayectos más breves, aquellos que recorremos cotidianamente sin pensarlo, serán parte de un ecosistema inteligente. La movilidad vertical, aunque muchas veces pase inadvertida, será uno de sus pilares fundamentales.

Alfredo Morate, Gerente General de Schindler.

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