Producción nacional, innovación y experiencia del paciente: El legado de la farmacéutica chilena con 192 años de historia
- Fundada en 1834, Farmoquímica del Pacífico ha sido testigo y protagonista de la evolución del sistema sanitario chileno. Hoy, la compañía destaca la importancia de fortalecer la industria farmacéutica nacional, promoviendo una salud más humana, colaborativa y con las personas siendo parte activa y presente en la toma de decisiones.
En un escenario donde gran parte de los medicamentos que se consumen en Chile son importados, la existencia de una industria farmacéutica nacional sólida constituye un factor estratégico para el desarrollo sanitario del país. La capacidad de producir localmente, mantener estándares de calidad y contribuir al abastecimiento del sistema de salud adquiere especial relevancia frente a desafíos cada vez más complejos, como el envejecimiento de la población, el aumento de las enfermedades crónicas y las crecientes expectativas de los pacientes.
Esta es la visión que Farmoquímica del Pacífico ha sostenido durante gran parte de la historia de Chile. Fundada el 24 de mayo de 1834 por el profesor de farmacia italiano Antonio Puccio, la compañía celebra este año 192 años de trayectoria, consolidándose como una de las empresas farmacéuticas más antiguas del país y un actor relevante en la producción nacional de medicamentos.
A lo largo de casi dos siglos, la empresa ha acompañado las transformaciones de la salud chilena, adaptándose a los cambios tecnológicos, regulatorios y sociales que han marcado la evolución del sector. Sin embargo, para Farmoquímica del Pacífico, el desafío actual va más allá del desarrollo y fabricación de medicamentos.
“Nuestro rol como compañía no es sólo disponibilizar medicamentos o soluciones de salud, sino que es que se usen y se usen bien. Un excelente medicamento que no se usa no sirve”, señala Vicente Astorga, presidente de Farmoquímica del Pacífico.
Bajo esa convicción, la compañía ha impulsado durante los últimos años una serie de iniciativas destinadas a promover la experiencia del paciente como un componente esencial de la calidad sanitaria. Desde hace cuatro años, FQP ha formalizado lo que denomina el Ciclo de Confianza, un modelo de escucha permanente que transforma cada interacción -con médicos, farmacias, pacientes y el público general- en aprendizaje que mejora productos, procesos y formas de comunicar. La compañía opera canales de WhatsApp vinculados a cada una de sus soluciones de salud, y sistematiza la totalidad de los contactos recibidos.
Otro de los principales hitos ha sido la realización de la Semana de la Experiencia del Paciente, instancia que ya cumple cuatro versiones y que reúne a representantes del sector público, privado, académico y organizaciones de pacientes para dialogar sobre los desafíos de construir una salud más humana y centrada en las personas. La más reciente versión convocó a líderes de distintos ámbitos del ecosistema sanitario, quienes coincidieron en la necesidad de avanzar hacia un modelo basado en la colaboración, la interoperabilidad y la cooperación activa de los pacientes.
“Nos interesa que el paciente no sea un foco de atención, sino que sea parte del diseño. El único actor que vive transversalmente todo el proceso, desde el primer síntoma hasta la dispensación y el seguimiento, es el paciente. Desde ahí hay que construir políticas públicas”, destaca el presidente de Farmoquímica del Pacífico.
Esta mirada cobra especial relevancia considerando que diversos estudios muestran importantes brechas en la satisfacción de las personas con la atención de salud y en la percepción sobre la capacidad del sistema para responder a sus necesidades. Frente a ello, la incorporación de nuevas tecnologías, el fortalecimiento de la coordinación asistencial y una mayor participación de los pacientes en la toma de decisiones aparecen como elementos fundamentales para avanzar hacia una atención más efectiva y cercana.
