Primavera en la RM: Advierten sobre el impacto de suelos compactados y destacan al compost revalorizado como clave para la eficiencia hídrica
Preparación de suelos en primavera
Con la llegada de la temporada de floración y siembra, especialistas señalan que la falta de materia orgánica y la compactación arcillosa ponen en riesgo los cultivos y áreas verdes urbanas. En un país donde menos del 1% de los orgánicos se revaloriza, el uso de enmiendas técnicas se consolida como respuesta a la escasez de agua.miércoles 09 de septiembre de 2026 – 07:21 – Enviado a través de Meddia
La llegada de la primavera marca el inicio del periodo de mayor actividad biológica para cultivos frutales, hortalizas y jardines. Sin embargo, en gran parte de la Región Metropolitana, las condiciones de suelos pesados y la variabilidad de precipitaciones representan un desafío crítico para la supervivencia y rendimiento de las plantas.
La compactación del terreno genera asfixia radicular e impide que el agua penetre adecuadamente, incrementando el gasto en riego y debilitando las raíces antes de las olas de calor estivales. Frente a este escenario, expertos en nutrición vegetal destacan que la aplicación de enmiendas orgánicas y sustratos equilibrados durante la primavera mejora la porosidad, la capacidad de intercambio catiónico (CIC) y la retención de humedad.
Pese a estos beneficios, Chile enfrenta una severa brecha de reciclaje: menos del 1% de los residuos orgánicos se compostan o revalorizan a nivel nacional, terminando en rellenos sanitarios y emitiendo gases de efecto invernadero como el metano.
“Un suelo sano y resiliene no nace, se construye. En primavera, la clave no es solo regar más, sino preparar la estructura del suelo para que retenga la humedad y fomente la vida microbiana. Mezclas técnicas que combinan compost maduro con fibra de coco o arena previenen la compactación y permiten que las raíces respiren y absorban nutrientes de manera eficiente”, explica Gianni Sichel, Socio Fundador de Chicureo Sustentable.
En este contexto, iniciativas de economía circular han demostrado el valor de transformar residuos de podas y orgánicos en insumos de alta calidad. Es el caso de Chicureo Sustentable —empresa B certificada con 15 años de trayectoria —, que opera plantas de compostaje aeróbico para elaborar mezclas especializadas de sustratos adaptadas a cada etapa del cultivo, demostrando que la regeneración del suelo es la primera línea de defensa contra el estrés hídrico en la zona central.
