El corazón también envejece: expertos llaman a reforzar la prevención cardiovascular en los adultos mayores
Chile avanza hacia una población cada vez más envejecida, lo que plantea nuevos desafíos para la prevención y el cuidado de la salud cardiovascular. Controlar la presión arterial, mantener actividad física y realizar chequeos periódicos son algunas de las medidas recomendadas.
Octubre 2026.- Chile está experimentando un importante cambio demográfico: cada vez hay más personas mayores y aumenta la expectativa de vida, plateando nuevos desafíos para la salud y, especialmente, para la prevención de enfermedades cardiovasculares. En el marco del Mes del Adulto Mayor, especialistas llaman a poner mayor atención en el cuidado del corazón. Según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en 2022 las personas mayores de 60 años representaban el 18,1% de la población nacional, proporción que se proyecta llegará al 32,1% en 2050.
Con el paso de los años, el corazón y el sistema circulatorio experimentan cambios naturales, como una mayor rigidez de las arterias y modificaciones en el funcionamiento de las válvulas y el ritmo cardíaco. Estos procesos forman parte del envejecimiento, pero pueden verse acompañados por factores de riesgo que aumentan las probabilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares.
“Envejecer no significa necesariamente enfermar. Lo importante es entender que, a medida que pasan los años, debemos ser más rigurosos con el cuidado de nuestra salud cardiovascular y con los controles preventivos”, señala el Dr. Jorge Jalil, presidente de la Sociedad Chilena de Cardiología.
Entre los principales factores de riesgo se encuentran la hipertensión, el colesterol elevado, la diabetes, el tabaquismo, la obesidad y el sedentarismo. Por ello, los especialistas enfatizan que nunca es tarde para adoptar hábitos que contribuyan a proteger el corazón.
Caminar o realizar actividad física de manera regular, mantener un peso saludable, dejar de fumar, controlar la presión arterial y asistir a controles médicos son algunas de las medidas que pueden contribuir a mantener una buena salud cardiovascular durante la vejez.
“Pequeños cambios en la vida cotidiana pueden tener un impacto importante. La prevención no tiene edad y debe acompañarnos durante todo el ciclo de vida”, agrega Jalil.
El desafío, sin embargo, no es únicamente individual. El progresivo envejecimiento de la población también requiere fortalecer las políticas públicas orientadas a la prevención y promoción de la salud, facilitando el acceso a controles médicos oportunos, educación sobre hábitos saludables y espacios seguros para realizar actividad física.
En este Mes del Adulto Mayor, el llamado es a mirar el envejecimiento desde una perspectiva de salud y prevención, entendiendo que cuidar el corazón también es una forma de acompañar y mejorar la calidad de vida durante esta etapa.
