¿Están preparados los edificios? Estudio revela impacto de sismo en la Falla de San Ramón
- A lo largo del borde cordillerano de Santiago, atravesando comunas como Vitacura, Las Condes, La Reina, Peñalolén, La Florida y Puente Alto —donde habitan cerca de 1,8 millones de personas—, se extiende una estructura geológica que ha permanecido bajo constante atención por el impacto potencial que podría generar en estas zonas ante la ocurrencia de un sismo de gran magnitud: la Falla de San Ramón.
Ahora, un estudio liderado José Antonio Abell, académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de los Andes (Uandes) analizó los efectos de un eventual terremoto de magnitud 6,7 en esta falla, con foco en el comportamiento de edificios en Santiago.
“El estudio consistió en simular un evento en la falla de San Ramón, la propagación de este hasta edificios ubicados en distintos puntos de Santiago y analizar el comportamiento de estas estructuras frente a ese escenario”, explicó Abell.
La investigación se centró en edificios de 10 pisos, debido a que los sismos asociados a esta falla son más superficiales que los que ocurren en otras zonas del país, lo que puede generar efectos distintos en las estructuras.
En ese contexto, “se simuló la propagación de las ondas desde la fuente sísmica hacia cada uno de los sitios, verificándose que las intensidades predichas por el modelo son mayores a las esperadas por la normativa actual; sin embargo, las duraciones son menores”, detalló el doctor en ingeniería civil.
Desde el punto de vista estructural, se evaluó un edificio arquetípico chileno de 10 pisos con muros, que —según el análisis— corresponde a uno de los que podría verse más afectado ante este tipo de evento.
Pese a ello, el académico destacó que no se proyecta un colapso estructural: “La buena noticia es que el edificio no colapsa y el daño observado es más bien limitado”.
A partir de estos resultados, el académico plantea la necesidad de avanzar en ajustes normativos. “Una de las principales conclusiones es que una medida efectiva sería avanzar hacia una microzonificación sísmica; es decir, ajustar las disposiciones de la norma en esa zona respecto de cómo se caracteriza el sismo”, señaló, agregando que existen alternativas adicionales desde el punto de vista regulatorio.
