Julio 14, 2026

Más allá del kit de emergencia: expertas U. de Chile llaman a fortalecer la prevención ante desastres

unnamed (3)-compressed
  • Ante el sistema frontal que afectará a distintas zonas del país, la directora ejecutiva del Programa de Reducción de Riesgos y Desastres (CITRID) de la Universidad de Chile, Paulina Vergara, explica que el impacto de una emergencia no depende únicamente de la intensidad de un fenómeno natural, sino también del nivel de preparación de las personas, comunidades e instituciones. La especialista entrega recomendaciones para fortalecer la prevención y enfrentar este tipo de eventos. Además, la académica de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias,Sonia Anticevic, recalca la importancia de incluir y contener a las mascotas en emergencias.

El sistema frontal anunciado para esta semana ha llevado a distintas autoridades a activar planes preventivos y monitorear zonas con riesgo de inundación. Sin embargo, aunque las lluvias hoy centran principalmente la atención, los especialistas advierten que la preparación frente a este tipo de eventos no comienza cuando se emite una alerta, sino mucho antes, mediante acciones cotidianas que permiten reducir los riesgos y fortalecer la capacidad de respuesta de la población.

Ese es precisamente el enfoque del Programa de Reducción de Riesgos y Desastres (CITRID) de la Universidad de Chile, que desde hace años reúne a investigadores de distintas disciplinas para estudiar cómo prevenir los desastres y fortalecer la resiliencia de los territorios.

“Puede haber un evento, pero no necesariamente se va a transformar en un desastre. Qué tan preparadas estamos como comunidad y sociedad hace mucha diferencia”, afirma Paulina Vergara, directora ejecutiva de CITRID y académica de la Facultad de Gobierno.

La especialista explica que un desastre no depende únicamente de la amenaza natural, sino también de las condiciones de vulnerabilidad y de la capacidad que desarrollan las comunidades e instituciones para enfrentarlo. “Los desastres son el resultado de cómo confluyen amenazas y vulnerabilidades, pero también el riesgo se reduce en la medida en que, como sociedades, construimos capacidades para prevenir y responder”.

Cada territorio enfrenta riesgos distintos

Chile está expuesto a terremotos, erupciones volcánicas, incendios forestales, inundaciones y otros eventos naturales. Sin embargo, Vergara explica que no existe una única receta para prepararse.

Las medidas preventivas deben responder a las amenazas presentes en cada territorio, ya que las condiciones geográficas y sociales cambian de un lugar a otro debido a la diversidad territorial de Chile. Mientras algunas localidades conviven con el riesgo volcánico o de tsunamis, otras enfrentan con mayor frecuencia inundaciones o lluvias intensas.

“Nuestra recomendación, primero, es saber cuáles son las amenazas presentes en el lugar donde estamos situados y participar comunitariamente en identificar los riesgos del territorio”, señala.

En el caso de las amenazas meteorológicas, como el sistema frontal previsto para esta semana, agrega que existe una ventaja importante: es posible anticiparse.

Por ello, insiste en mantenerse informado a través de los canales oficiales y seguir las indicaciones de las autoridades, ya que Chile cuenta con un sistema de monitoreo y coordinación que permite preparar la respuesta antes de que ocurra la emergencia.

La importancia de contar con un plan y kits de emergencia

Aunque el kit de emergencia suele ser una de las principales recomendaciones, Vergara enfatiza que este solo es realmente útil cuando forma parte de un plan familiar previamente definido. “Hay que pensar cómo se moverá la familia si ocurre una emergencia, dónde se encontrarán sus integrantes, quién necesita ayuda y cuáles serán los canales de comunicación. Cada familia tiene una realidad distinta y esos planes deben construirse desde la vida cotidiana”, explica.

Por este motivo, la planificación debe considerar a las personas mayores, los niños, las personas con enfermedades crónicas y las personas con discapacidad. Entre los elementos básicos que recomienda mantener preparados destacan:

  • Agua potable y alimentos no perecibles.
  • Linterna, radio y pilas.
  • Botiquín de primeros auxilios y medicamentos de uso habitual.
  • Documentos personales y dinero en efectivo.
  • Llaves de la vivienda y muda de ropa.
  • Chocolate u otros alimentos de alto aporte energético, ya que permiten disponer rápidamente de calorías durante una emergencia.

Aunque pueda parecer un detalle menor, Vergara explica que incluir un chocolate en el kit de emergencia tiene un propósito práctico. “Parece un consejo muy superficial, pero no lo es. Los chocolates tienen como fin aportar calorías y tener algo para comer durante una emergencia”, señala.

La preparación también incluye a las mascotas

Al igual que otros integrantes de nuestro núcleo familiar, los animales de compañía también deben formar parte del plan de emergencia, motivo por el cual la especialista enfatiza: “Hay que atender cómo evacuar con ellas, porque cada mascota tiene su cuidado distinto. Es importante que la población que tenga animales a su cargo pueda mirar estas instrucciones para poder evacuar cuando haga falta, pero también generar un kit preventivamente”.

Sobre las atenciones necesarias a los animales en momentos de crisis, la académica de la Facultad de Ciencias Veterinarias y PecuariasSonia Anticevic, agrega algunos consejos frente a situaciones de emergencia, como incendios, terremotos o inundaciones. “Lo primero tiene que ver con la contención de la mascota, esta se refiere a que hagamos conexión con esta mascota que está muy estresada. Por ejemplo, podemos abrazarla y acariciarla para transmitirle tranquilidad. Incluso, desde antes se debe observar en qué espacios tienden a esconderse sus frente a situaciones de estrés, generalmente la mascota va a ocupar el mismo lugar. ”

Y específicamente sobre la necesidad de generar un propio kit de emergencia adaptado al animal, destaca: “tener a mano un bolso con cosas indispensables como el alimento, pellet por ejemplo, agua; un kit de emergencia que incluya la medicación que normalmente consume la mascota; útiles de aseo, sabanillas, toallitas húmedad o papel; por último, la identificación de la mascota, ojalá con una chapa que diga el nombre del propietario, el número de teléfono y número de chip, y el carnet de vacunación.  En el caso de los gatos, debemos contar con una jaula y mantas para abrigarlos”.

De acuerdo con SENAPRED y lo indicado en el Manual Plan Familia Preparada, el kit para mascotas debe mantenerse en un lugar fresco, seco y de fácil acceso, idealmente junto al kit familiar y la recomendación general es preparar estos elementos con anticipación, ya que durante una emergencia puede ser difícil conseguir alimento, medicamentos o implementos adecuados para trasladar a los animales de manera segura.

La prevención como una responsabilidad colectiva

Para la especialista, la preparación frente al sistema frontal no depende únicamente de las familias. Mientras los municipios limpian alcantarillas y revisan puntos críticos, la ciudadanía también cumple un rol clave al mantener despejados los desagües de sus viviendas, evitar la acumulación de residuos y no generar vertederos clandestinos que puedan favorecer inundaciones.

“Cuando hay riesgo, las autoridades, los organismos públicos, el sector privado y la sociedad civil tienen responsabilidades. Cada uno cumple un rol para evitar que una amenaza termine convirtiéndose en un desastre”, sostiene.

La académica destaca que Chile ha fortalecido significativamente su cultura preventiva durante la última década y hoy cuenta con una mejor coordinación entre instituciones, aunque reconoce que todavía existen desafíos para seguir reduciendo los riesgos.

Como parte de ese trabajo preventivo, la académica destaca el valor del plan de voluntariado Chile Se Preparainiciativa impulsada por la Universidad de Chile junto a SENAPRED y otras instituciones, que ofrece múltiples capacitaciones gratuitas para fortalecer las capacidades de la ciudadanía frente a distintas emergencias.

Bajo la consigna de “Formación General para Personas Voluntarias”, el programa aborda temáticas como gestión del riesgo, primeros auxilios psicológicos, cuidado de animales, inclusión de personas con discapacidad y preparación comunitaria, permitiendo que miles de personas adquieran herramientas para enfrentar situaciones de riesgo frente a desastres. “Esa capacidad queda instalada en las comunidades y en los territorios, eso hace que seamos cada vez más resilientes y que tengamos una comunidad mucho más preventiva”, concluye la especialista.

About The Author

Verificado por MonsterInsights