Septiembre 20, 2026

Mujeres que cruzan fronteras: 5 claves para dar el salto y comenzar a exportar

mujer exportadora
  • Paso a paso, las mujeres buscan ganar terreno en el comercio exterior: Según la VII Radiografía de la Mujer Exportadora, elaborada por la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (SUBREI), en 2024 las empresas exportadoras lideradas por mujeres superaron por primera vez las 2.500 compañías, alcanzando el 30% del total de empresas exportadoras del país. 

El avance es significativo y a su vez se revela uno de los grandes desafíos: lograr continuidad y diversificación en los mercados internacionales, más que sólo atreverse a dar ese primer paso. El 54% de las empresas exportadoras lideradas por mujeres vende a un solo destino, el 47% exporta un único producto o servicio y una de cada tres realiza apenas una exportación durante el año.

Entonces ¿Cómo transformar una primera venta internacional en una operación sostenible en el tiempo y que crezca?

Para Jorgelina Galdeano, CEO y fundadora de Asunción Logistic, parte de la respuesta está en entender que exportar no comienza cuando el camión cruza la frontera, por ejemplo. La logística, los costos, la documentación y la elección del mercado deben formar parte de la estrategia desde antes de concretar la primera venta.

Galdeano conoce ese desafío desde ambos lados de la cordillera. En 2016, con 24 años, dejó Mendoza para instalarse en Santiago y fundar Asunción Logistic, abriéndose camino siendo mujer y joven en una industria tradicionalmente masculina. Una década después, la compañía opera en ocho países de Sudamérica y dio origen a Grupo Asunción, tras sumar una empresa de transporte y flota propia a su operación logística.

A partir de esa experiencia moviendo carga por las rutas del Cono Sur, entrega cinco recomendaciones para mujeres emprendedoras que quieren comenzar a exportar —y, sobre todo, conseguir que la primera exportación sea la primera de muchas.

No elijas tu primer mercado solo por su tamaño: elígelo por lo fácil que sea aprender a operar en él:

Cuando una pyme comienza a exportar, no solo importa dónde podría vender más. También hay que mirar frecuencia de salidas, pasos fronterizos, tiempos de tránsito, infraestructura y posibilidades de consolidar carga.

Argentina, Perú, Bolivia u otros destinos del Cono Sur pueden servir para probar una operación internacional sin comenzar necesariamente con grandes volúmenes.

“La primera exportación no tiene que ser la más ambiciosa; tiene que ser la que te permita aprender, corregir y volver a exportar”, plantea Jorgelina Galdeano.

Antes de negociar el precio de venta, comprende hasta dónde llega tu responsabilidad:

Una exportadora puede cerrar un buen negocio y aún así perder margen si desconoce qué costos y riesgos asumió. Por eso, entender el Incoterm no debería quedar únicamente en manos del área administrativa.

¿Quién paga el transporte? ¿Quién asume el seguro? ¿Dónde termina la responsabilidad del vendedor? Tener esas respuestas antes de cotizar permite evitar que costos logísticos inesperados absorban la rentabilidad.

No busques solamente el flete más barato: busca a quién te diga qué puede salir mal

En transporte terrestre internacional, una cotización es solo una parte de la operación. Hay pasos fronterizos que pueden cerrar, restricciones para determinadas cargas, documentación que coordinar entre países y temporadas con menor previsibilidad.

Un buen operador logístico no debería limitarse a decir cuánto cuesta mover un pallet. También debería advertir riesgos, explicar alternativas y ayudarte a construir un plan B.

“El verdadero valor aparece cuando tu operador te llama antes de que exista el problema, no después”, sostiene Galdeano.

No esperes llenar un camión para sentirte exportadora

Exportar no está reservado para empresas con grandes volúmenes. La carga consolidada permite compartir espacio dentro de un mismo camión y pagar de acuerdo con el volumen utilizado.

Esto permite comenzar con cantidades acotadas, probar la recepción del producto en otro mercado y aumentar progresivamente los envíos. La lógica debería ser: primero hacer que la operación funcione; después hacerla crecer.

Prepara la frontera antes de que el camión llegue a ella

Uno de los errores más costosos aparece cuando la carga ya está en movimiento y recién entonces surgen dudas sobre documentos, permisos, clasificación arancelaria o requisitos del destino.

Antes de despachar, exportador, operador logístico y agente de aduanas deberían tener claridad sobre la documentación y las características exactas de la mercadería.

Y una clave adicional: no describas tu producto solo de manera comercial; aprende también cómo lo entiende una aduana. Materiales, composición, origen, peso, embalaje y uso pueden determinar exigencias distintas.

Preparar correctamente un envío antes de que salga suele ser mucho más barato que solucionar un error con la carga detenida en frontera.

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